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Cómo poner parches de madera
Un parche de chapa
Si la chapa se ha despegado por alguna esquina, lija la cola vieja y después aplica cola nueva con un pincel.
En un taco de madera pegas un trozo de cinta adhesiva (para que no se quede pegada al parche) , colocas el taco sobre la chapa despegada y prensas ambos con la ayuda de una sargenta.
Si la chapa está muy estropeada en alguna zona, puedes sustituirla por una pieza nueva.
El trozo de chapa nuevo debe ser de la misma madera y grosor que la del mueble. Hay que colocarla de tal manera que el dibujo de las vetas coincidan.
Colocas una pieza rectangular de chapa sobre la rotura, que sea un poco más grande, procurando que las vetas casen. La sujetas por los bordes con cinta adhesiva para que no se mueva.
Ahora con la regla y el cúter cortas longitudinalmente las dos chapas al mismo tiempo, perfilando un rombo por ejemplo(los cuadrados quedan horribles).
Despegas la chapa y apartas la pieza romboidal; limpias el roto, quitas el borde estropeado y rascas la cola vieja sin salir de la zona marcada. Ajustas el parche y lijas el sobranteen los bordes. Después das cola al parche nuevo y al hueco ya limpio, colocas un taco de madera recubierto de cinta adhesiva y lo prensas unas horas con la sargenta o gato.
Esperas una horas y lijas la superficie.
Arreglar una bolsa en la chapa
Se puede arreglar colocando sobre la bolsa un trapo húmedo y la plancha; la humedad y el calor reblandecerá la cola. Retiras el trapo y aplicas presión sobre la abolladura con la sargenta y un taco de madera.
Si este sistema no es suficiente, puedes hacer un corte en X con el cúter sobre la bolsa, quitar con delicadeza toda la cola vieja y prensar con el taco y la sargenta.
Pasadas unas horas, lijas los bordes sobrantes en la chapa, para que la superficie quede totalmente lisa.
Un parche de madera maciza
Si quieres tapar un agujero en un mueble de madera maciza, tienes que cortar longitudinalmente una pieza de la misma madera. Esta será algo más grande que el agujero a tapar, y será como poner un corcho a una botella.
En vez de cortar su grosor en ángulo recto, le das un poco de inclinación a la sierra. De tal manera que encaje como un tapón.
Colocas la pieza nueva sobre el agujero, la perfilas sobre la superficie con un lápiz y después retiras el borde sobrante y allanas el hueco con un cincel.
Encoladas ambas superficies, introduces la nueva pieza hasta que se ajuste como un tapón, añades presión y despues de unas horas quitas la madera sobrante con el cincel y lija.
Alguna vez, lo más bonito de una superficie es un parche bien puesto, un buen remiendo. Por eso, con un poco de práctica se pueden hacer parches con un perfil curioso.
Susana.
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Cómo decapar un mueble
Si hemos decidido que un mueble necesita ser decapado, hay varios métodos para hacerlo como el lijado, aplicar calor o con trozos de vidrio que francamente no recomiendo.
Si el mueble a restaurar tiene cierto valor, no son recomendables estos métodos tan drásticos que seguro dañarían la pátina de nuestro mueble.
Os recomiendo usar unos guantes fuertes, gel decapante de cualquier marca y lana de acero. Cuanto más fina sea la lana de acero menos rallará la superficie, pero el trabajo será más engorroso. Así que una lana de acero intermedia es la ideal para decapar.
Recomiendo protegerse con guantes y gafas porque el decapante es muy irritante. Si por un accidente os salpica decapante a los ojos o piel, aclaraos con abundante agua fría hasta que el escozor ceda.
Echa un poco de decapante en un bol y con una brocha de cerdas(el nylon se funde) lo extiendes por la superficie.
Es más fácil hacerlo por zonas, por ejemplo el frente de un cajón o la tapa de una cómoda, o el lateral de la misma.
Esperamos un poco, dejando actuar al producto. Ahora cortamos con las tijeras(¡nunca con las manos!) un trozo de lana de acero y frotamos con ella sobre la superficie con fuerza, arrastrando el decapante con toda la suciedad y viejos barnices o ceras, hasta que aparezca la madera pulida y limpia. Repetimos la operación hasta que todo el mueble luzca limpio, sin barnices o ceras y en su color natural.
Susana http://www.restaurarbien.com
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Barnizado a muñequilla
Dentro de un tarro de cristal echas un par de puñados de goma laca en escamas y suficiente alcohol de 95grados para cubrirlas. De esta manera tienes una disolución bastante concentrada que irás diluyendo posteriormente.
Dejas diluir unas 24 horas.
Muñequilla
Haces una bola con lana de oveja y la colocas en el centro de un trozo de tela blanca de lino o algodón. No uses nylon.
Apomazado
Abres la muñequilla y echas un poco de goma laca sobre la lana, añades un poco de alcohol y después de amasarla la pliegas.
Frotas con ella la superficie, en lineas rectas. El alcohol de la goma laca provoca el henchimiento de las fibras, resaltando sus rebabas que quitarás con el apomazado.
Usas para apomazar lijas de diferente granos, terminando por la más fina.
O bien, pules la madera con lana de acero muy fina. La cuestión es que la superficie esté muy suave al tacto.
Relleno
En este punto debería recomendar espolvorear la superficie con piedra pómez, pero no lo voy a hacer, porque es muy complicado para un novato y es prescindible.
Simplemente cargas la muñequilla con un buen chorrito de goma laca concentrada y después de amasarla para que se reparta por el lienzo, dibujas lineas rectas sobre la supercie, como si escribieras, de izquierda a derecha y de arriba abajo.
Repites esta operación durante varios minutos hasta que veas cómo se va formando una suave película de goma laca.
Déjalo reposar unas horas.
Recarga
Pasas la lija más fina o lana de acero sobre la superficie para quitar las posibles rebabas tras el relleno.
Cargas la muñequilla con goma laca y le añades un chorrito de alcohol para rebajar su concentración y sea más manejable.
Tienes que dibujar ceros enlazados sobre la superficie, como si escribieras 00000 sin levantar la muñequilla y sin dejar parada la muñequilla en ningún punto, porque quemaría el barniz.
Debes hacer esto hasta que se vea una bonita capa de barniz o cuando el barniz “humea”.
El barniz “humea” cuando al pasar la muñeca se forma una especie de niebla sobre la superficie que rápidamente desaparece.
No te preocupes si tu barniz no “humea”, es suficiente con un resultado agradable, sin que esté totalmente lacada y saturada de goma laca. Con la práctica te resultará posible ver “humear” el barniz.
A medida que la superficie se va cubriendo, tienes que ir rebajando más y más la concentración de la goma laca, para que sea más manejable y la muñequilla no se enganche en la superficie. Así no tendrás que usar vaselina, que es muy molesta de quitar.
Estirado
Ahora quitas las rayas, marcas en el barniz y lo redistribuyes por igual a lo largo y ancho de la superficie.
No recargues la muñequilla con más goma laca. Sólo añades alcohol a la muñequilla, de tal manera que poco a poco la muñequilla se irá limpiando de barniz.
Dibujas líneas rectas en horizontal y después en vertical, estirando la goma laca con fuerza, añadiendo sólo alcohol, hasta que la muñequilla ya no tenga barniz goma laca. Esto te llevará bastante tiempo.
En este punto, dejas de añadir alcohol a la muñequilla, sigues dibujando lineas rectas hasta que el trapo y la lana se sequen totalmente.
El barnizado ha terminado cuando la muñequilla está seca y limpia y se desliza suavemente por la superficie cristalina.
Si consideras que los poros están todavía muy abiertos y visibles, puede extender un poco de cera pasadas unas 24 horas.
¡Buen trabajo!
Susana http://www.restaurarbien.com
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